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Siempre debes pensar en los demás antes que en ti mismo.

¿Verdadero o falso? VERDADERO

 

Origen

En la infancia se nos enseñó que pensar primero en nosotros mismos era egoísta. Esta idea fue transmitida por personas influyentes como padres, hermanos mayores y maestros, quienes nos advirtieron que podríamos quedarnos solos si priorizábamos nuestras propias necesidades. Se nos inculcó la creencia de que las personas que se anteponían a los demás carecían de empatía y corazón. Además, algunos padres, con su ejemplo, demostraban constantemente que las necesidades de los hijos debían estar por encima de las propias.

 

Consecuencias

Creer que pensar en nosotros mismos es egoísmo puede llevar a una baja autoestima y dificultad para valorarnos y amarnos. Esta creencia también puede provocar que no nos sintamos merecedores de recibir amor y atención. Al descuidar nuestras propias necesidades, perdemos la capacidad de escucharnos a nosotros mismos. Sentirnos obligados a poner a los demás primero puede generar resentimiento si percibimos un desequilibrio en los sacrificios realizados. Esta mentalidad puede causar sufrimiento y es importante cuestionar creencias que no contribuyan a nuestra paz interior y armonía externa.

 

Consejo sabio

 El auto-cuidado es esencial para compartir bienestar en lugar de malestar. Pensar en ti mismo no es egoísta, es una forma de autoestima y autovaloración. No puedes dar lo que no tienes, incluyendo amor hacia ti mismo. El verdadero egoísmo es querer imponer tus deseos a los demás. La aceptación y el respeto por uno mismo y por los demás son fundamentales. Cuidarte es responsabilidad tuya y es necesario para vivir sabiamente.

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